ARQUITECTURA SIN ARQUITECTOS

Arquitectura sin arquitectos de Sandra Calvo, retrata la ciudad informalizada a manera de ensayo visual. Proyecto colaborativo a la vez que práctica artística y política, deconstruye la noción de casa, que pasa de ser una estructura de concreto, dura y sólida, a lo que realmente es: un concepto frágil, en flujo, inestable y de enorme plasticidad. Se explora aquí la autoconstrucción como práctica, un saber adquirido a través de la experiencia y la intuición, que permite a las comunidades construir sus propias casas sin seguir un modelo jerárquico y sin la necesidad de arquitecto alguno.

El  incidente crítico de Arquitectura sin arquitectos es la proposición de un simulacro escultórico arquitectónico a una familia de Ciudad Bolívar, Colombia. La construcción de una casa de hilos, un ágora, una asamblea. Junto con la familia se ideó un código: con hilo negro se trazaron los espacios consensuados; con rojo los espacios en discordia. El resultado es un dibujo tridimensional transitable a escala real que sugiere la ubicación y tamaño de cada parte de la casa planeada: vanos que serán puertas o ventanas, muros de ladrillo, una escalera…Una escultura concreta e intangible, poética y utilitaria. La casa como una escultura flexible que propicia diversas lecturas capaces de desbordar la finalidad práctica de la proyección arquitectónica.

Sinopsis visual que muestra las distintas fases del proyecto.          

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Documentación fotográfica de la casa en hilo tensado a escala real. Escultura colaborativa para proyectar los futuros espacios de una casa autoconstruida. En hilo negro se trazan  los espacios consensuados, en hilo rojo los espacios en discordia. Medidas casa de hilos: 6 x 8 x 4.5 mts. Ciudad Bolívar, Bogotá, Colombia, 2012.

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El documental expandido es una ampliación de la proyección monocanal y la narrativa lineal. Hace uso de diversas modalidades para crear una atmósfera física que facilite la participación del espectador uniendo diferentes disciplinas videoinstalaciones hechas con los materiales alusivos al mundo de la autoconstrucción, instalación a escala 1:1 y archivo.

Registro audiovisual de la casa de hilo de algodón a escala 1:1 Medidas: 6 x 8 x 4.5 mtS Museo Universitario del Chopo, México, D.F. 2014          

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Proyección multicanal sobre estructura de vidrio y falso concreto que despliega la imagen en un eje (x, y, z), donde se proyecta la planeación y construcción de la casa de hilos. Medidas: 4 x 3.5 x 1.15 mts. Museo Galería Santa Fé, Bogotá Colombia, 2013

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Proyección monocanal sobre ensamble de varias láminas superpuestas y apoyadas a muro, donde se proyectan los oficios y distintas actividades de la familia. Medidas: 3 x 3 mts. Museo Galería Santa Fé, Bogotá Colombia, 2013

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Proyección monocanal sobre una pantalla de concreto en polvo, que se va dispersando con la circulación de los espectadores, quienes se llevan poco a poco la pantalla (casa) en sus pies. Medidas: 1.50 x 0.75 mts. Museo Galería Santa Fé, Bogotá Colombia, 2013

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ARCHIVO

EXTRACTOS DOCU

Selección de registros audiovisuales de las distintas fases de una vivienda autoconstruida en Villa Gloria, Ciudad Bolívar: la casa planeada, la casa proyectada, la casa construida, la casa habitada, la casa destruida.

VILLA GLORIA, CIUDAD BOLÍVAR

Localidad número 19 del Distrito Capital de Bogotá, Colombia. A 3100 metros de altura, con suelos conformados por estratos arenosos y pendientes que van de 20 a 40 grados, inestabilidad del terreno de alto riesgo. Barrio periférico de viviendas autoconstruidas, sobre terrenos que oficialmente se consideraban inhabitables, montañosos y de propiedad federal, donde no era posible construir. A partir de los años 40, y como consecuencia del crecimiento urbano de la capital y el desplazamiento del campo a la ciudad, la zona comenzó a poblarse; las primeras familias que migraron tuvieron que habilitar los servicios básicos de luz, agua y drenaje. Aquí se concentran algunos de los sectores más marginados de Bogotá, y es considerada en gran parte como zona rural.

NEGOCIACIÓN

Un pequeño parlamento, un ágora, una asamblea donde se discuten acuerdos y desacuerdos sobre el trazo de su futura forma arquitectónica —cómo estará construida, para quién y para qué. Está ahí, dispuesta para el debate. Aquí se crea la política, cuando la gente desarrolla una opinión pública mediante reuniones, discusiones, y delibera acerca de hechos transitorios o permanentes.

DESTECHADO

La cámara, desde un punto de vista cenital, graba el destechado. Una mano jala con fuerza una lámina de metal, abre el paisaje interior, un pedazo de suelo rojizo, hasta dejar ver cuatro paredes endebles sobre las cuales se cernirá el concreto en los próximos días. Aquí las láminas, van cayendo una a una, pero la distancia y el punto de vista de la cámara, las hacen ver como grandes hojas sin peso. La segunda cámara graba debajo del techo de láminas, captura una imagen que va del oscuro al claro: primero es el negro, sostenido y largo, acompañado de los movimientos y ruidos de los constructores, que se dan indicaciones para mover la primera lámina. Y así sucesivamente van abriendo el segundo, el tercero, el cuarto…décimo y onceavo cuadros de luz, hasta llegar a una imagen clara, un cielo totalmente azul y despejado, acompañado de un silencio corto pero profundo.

ECHAR LA ROSA, LEVANTAR LA CRUZ

Registro de la construcción de la plancha de concreto, una vez desmontado el techo laminado. El levantamiento de la cimbra; la colocación y el armado de las las varillas; el cocido del concreto; soltar y curar la colada, y el descimbrado. Este proceso lleva tiempo y requiere de mucho cuidado para evitar grietas o fisuras en la placa, durante una semana la plancha requiere ser curada tres veces al día. La mezcla del concreto es el momento donde vecinos, familiares y amigos participan de manera más notoria (revolviendo grava, arena y cemento; tejiendo las varillas; armando el cimbrado; cortando y disponiendo los bloquelones; preparando alimentos etc.) Todos los implicados conocen el valor económico y simbólico de la plancha lo que determina su participación.  A lo largo de un día y medio el techo de lámina deviene en una estructura sólida, sobre el cual se proyectan los deseos de una futura expansión.

VENTANA

Maicol y Ánghello colocan la ventana de su casa. Una vez terminado el proceso de techado, y después de la discusión sobre la proyección de los espacios futuros, los hermanos abren un hoyo en una de las paredes laterales y colocan el marco de herrería, un obsequio de su padrastro. Esta fue la primera renovación que se hizo sobre de la casa después de la discusión y la proyección de la casa de hilos.

CASTILLO

Colocación de la primer columna sobre la losa de concreto, base que apuntala a un posible segundo piso.

SANCOCHO

Celebración de la plancha terminada. Una vez concluida la plancha se invita a vecinos, amigos y familiares a un festejo como agradecimiento por la ayuda obtenida. Por lo general se prepara un Sancocho: estofado de carne, tubérculos, verdura y choclo típico de la región; un bacanal acompañado de música y baile; que se puede extender por días.

DUCHA

La familia goza de una precaria instalación que sirve de regadera, la temperatura del agua se mantiene por debajo de los cinco grados. Detalles como éste vuelven a la casa un personaje, y nos develan las carencias y las dificultades de vivir en un asentamiento irregular.

VIVIR LA INTEMPERIE

Vista del barrio desde el interior de uno de los cuartos, la precaria construcción de las paredes permite que el viento se cuele entre los ladrillos, la casa un escueto refugio contra el frío, el agua y los bichos.

OFICIOS

María cocinando en tiempo real, el tiempo que tarda en prender una estufa descompuesta, el tiempo que tarda en preparar los alimentos y en servirlos, un oficio invisible que rara vez se reconoce como tal, el documental muestra el proceso completo de horas de trabajo para resaltar el tiempo político —su fuerza de trabajo no reconocida. Gaspar soldando en el taller de la casa. Un gesto que devela las condiciones informales de su trabajo así como la extensión de la casa: de vivienda a fábrica. Donde no sólo se producen estructuras y objetos para otros sino para la casa misma. No hay separación clara entre la casa y el taller, la manija de soldar hace también de barra para que las niñas se columpien.

LA CASA DESTRUIDA

En Ciudad Bolívar los habitantes viven bajo la amenaza permanente de ser expulsados. En ocasiones son forzados a destruir sus casas a pico y pala por ellos mismos para luego ser completamente demolidas por las máquinas, sin la posibilidad de salvaguardar parte de su patrimonio o de recibir una indemnización digna por el tiempo y el esfuerzo invertido en habilitar esa zona, con lo que las familias son desplazadas y deben empezar desde cero. Tal es el caso de los integrantes de la familia, quienes están siendo desahuciados y desplazados a viviendas, aún por construir.

TESTIMONIOS

Gaspar Puentes

Cuando llegué acá compré el terreno. Me ha tocado pagarlo dos veces porque se lo pagué al que estaba viviendo aquí y se lo pagué al Inurbe (Instituto Nacional de Vivienda de Interés Social y Reforma Urbana). Lo pagué hasta el último peso pero no me dieron escritura y nunca me llegaron a escriturar porque tocaba pagar también por las escrituras, y por muchas cosas más, inclusive yo tengo los recibos de pago que mandé para obtener una escritura protocolizada de mejoras cuando le compré al dueño que me vendió por posesión, porque antes uno compraba por posesiones. Entonces yo tenía una escritura de posesión desde este tiempo, como desde 1985. Pero no me la valen. Construí en palo y teja, eran de una telita por encima y asfalto por los lados. Luego ya me compré mis bloques y con eso hice la pieza donde dormí un tiempo mientras se hacía la otra. Después iba comprando poco a poco con los créditos de los bancos. Le dije eso a los que nos quieren reubicar, que llevo toda una vida construyendo, qué había construido siempre, con los créditos de los bancos que se iban pagando con el trabajo mío. Aquí mismo monté mi taller, se llama metalmecánica y ornamentación, he hecho bastante trabajo en este taller y atendido a mucha gente, desde el 81 estoy aquí, incluso he venido usando el mismo uniforme. Mis trabajos van desde garajes, portones, ventanas, puertas, hasta camas. Antes podía pagar ayudantes, ahora ya no puedo, porque tendría que asegurarlos y no me alcanza para pagarles y asegurarlos. Entonces ahora trabajo con María, ella me ayuda, nos toca trabajar lo que podamos los dos. Yo mismo elaboré mi casa, entonces sería arquitectura sin arquitectos, yo mismo hice los planos, las paredes. Ningun arquitecto viene aquí, no los necesitamos, nosotros sabemos hacerlo, mejor que ellos, porque podemos construir donde ellos no pueden. Por eso, la casa donde uno vive, la quiere uno mucho, porque le ha dado mucho, la ha trabajado uno con mucho esfuerzo, ha ahorrado la platica para construilrla, le ha dado la vivienda, le ha dado el taller y quiero mucho a mi casa.

Odilia Puentes

Yo me imagino ese momento cuando llegó aquí mi familia, mi mamá cuando estaba pequeña… me gusta vivir aquí. Me gustan muchos los castillos de mi casa, y uno puede atar la cuerda para saltar y jugar. Me gusta jugar en la losa, ahí puedo pintar con el gis y hacer dibujos. Me acuerdo cuando era chiquita, tenía seis años, estaba en preescolar, el disfraz del reciclaje me ayudó a hacaerlo mi mamá y mi papá, la mayoría del disfraz tenía reciclaje del  refrigerio, los zapatos estaba hecho de gaseosa. Yo me acuerdo que ese día se me rimpieron loz zapatos , y me tocó venirme a la casa porque se me rompieron los zapatos y quedé en segundo lugar, fui la virreina del reciclaje, y ya.

Maicol Ramírez Moreno

Mi casa, que con el tiempo he ido construyendo, primero era una casa de tejas [lámina] como la gran mayoría aquí, en Villa Gloria, luego se fue materializando en bloque y ya muchas pusieron sus planchas. La familia ha estado involucrada en el proceso de arreglar el lote y tener estos terrenos más estables y adecuados para vivir, ha sido un intercambio de ayuda, entre familiares y vecinos y amigos. Todos cooperan de una u otra forma. Hace años decidimos hacer primero el muro de la casa, es un muro de contención, se ha venido arreglando poco a poco, para que no se venga encima, pues la pendiente es muy inclinada, y debemos proteger la casa para que no se nos venga encima. Aparte de los muros que se le han hecho y el acomode de todo el terreno en sí, de un lado para otro movilizando la tierra, se construyeron hace mucho tiempo unas paredes que sostienen esta caseta. Mi abuela hizo los primeros bloques, en un horno. Ahí siguen, con eso podemos probar la antigüedad de que llevamos tiempo aquí. Ya nadie hace bloques como entonces, eso es la prueba de que llegamos antes que ellos, y es más dificil que nos puedan sacar. Ahora que hemos construido la plancha, estamos planeando toda la estructura de un segundo piso. Las personas creen que este sistema de hilos es una nueva forma para construir las casas en Villa Gloria. La construcción de la casa en hilos en el segundo piso se planteaba como una ampliación para un espacio donde poder vivir. Los colores [hilos] rojos eran puntos de confusión [entre los familiares y las posibilidades del terreno y económicas] porque había un tráfico de ideas de si iba o no iba [determinada parte de la casa]. El hilo negro representa que se consolidó [el acuerdo entre familiares]. Se materializaron varias propuestas de la casa, unas ventanas y un muro fue lo que se logró materializar de lo que estaba inconcluso y, por puesto, la plancha que fue un punto importante de esa materialización. Ver la casa en hilos, es mejor que ver la casa en planos. Se entiende mejor, y cada quien puede entrar y ver si es lo que quiere. La vecina, que es muy chismosa y envidiosa, no quería que pusieramos los hilos amarrados de su poste, y nos dimos cuenta que no podemos construir más allá de lo permitido porque nos destruye la obra. Otros vecinos en cambio han sido de mucha ayuda, quieren también usar el mismo sistema de hilos para su casa, dicen que hay que agregar más colores.

Celestino Guerrero

Para mi casa es un lugar donde puedo protegerme del clima,  compartir con mi familia, y residir con mis hijos, en fin, el mejor lugar del mundo. Es ventajoso vivir aquí porque los servicios son económicos y hay buena ruta de transporte, pero como el barrio se construyó en una quebrada es posible que haya inundaciones y algunas partes son susceptibles a derrumbe, lo que lo hace una zona poco apta para vivir. Me siento muy a gusto acá, y tengo grandes arraigos al lugar, pero no quiero arriesgar la vida y por seguridad aceptaría ser reubicado. Mi casa, como todas las de la zona, fue autoconstruida; se inició con tablones de madera, luego se realizó el primer piso en ladrillos y bloquelones de segunda mano. Tiempo después mi hermana necesitaba donde vivir con mi cuñado y sus hijos, con lo que nos tocó construir una pieza para ellos; más tarde mi madre vendió una finca y con eso se construyó el segundo piso de la casa para mi otro hermano. Somos autoconstructores pues no tenemos cómo pagar un arquitecto, y el conocimiento para construir me lo dieron albañiles que viven aquí; esta zona se pobló a través de la invasión de terrenos con lo que tampoco había licencias para construir, aún cuando se pudiera pagar arquitectos. Llevo más de treinta años viviendo en este barrio; aquí monté un local donde elaboro vitrinas y marcos de aluminio, también hago construcciones civiles e instalo cocinas integrales, soy además profesional en diseño de espacios y doy clases de artes plásticas cuando puedo.

María Puentes

Para mí casa es donde uno vive, está con su familia, tiene un lugar estable. Para mí es una palabra muy grande, porque es donde uno está con sus hijos y todo. También es un espacio construido para formar su hogar y estar con los hijos y estar reunidos en familia, construido por nosotros mismos. La casa es uno, somos todos los que estamos aquí, y no siempre estamos de acuerdo en todo, pero es nuestra casa, y eso es lo más importante. Cuando me casé con Reyes, el ya tenía el taller y una pieza, ya después construimos la pieza de atrás para las niñas. El muro lo hicimos en compañía de Maicol y Anghello, para ahorrarnos la plata de la mano de obra, lo del maestro, nosotros costeamos lo que es material y los muchachos la obra de mano. Las niñas y yo traíamos el material, lo que era la piedra. También hacía de comer y Reyes trabajaba con los muchachos para echar lo que fue el muro de abajo. Trabajábamos tres días en el muro y otros tres nos íbamos al taller para levantar para la comida y lo que necesitáramos. Acá nosotros no tenemos casas pequeñas, tenemos fincas, porque la casa de nosotros es grande, la tenemos de taller y para vivir. Nosotros Tenemos el trabajo en la casa y estamos al pendiente de nuestros hijos, los llevamos en un momentico al colegio. Pero ahora que nos quieren reubicar donde vayamos nos mandan a conseguir clientela, nos dejan sin trabajo, nos mandan a pasar hambre, a pagar arriendo y no a  una casa grande. Los últimos arreglos que se le hicieron a la casa fue echarle pinturita y se arregló un patio, antes de saber como tal la respuesta del estado de que ya no se puede continuar haciendo mejoras, pues va a ser complicado gastar dinero sin una retribución posterior al desalojo.

Anghello Gil Moreno

Ese proceso de la segregación en Ciudad Bolivar ha sido muy fuerte, nos aislaron, nos mandaron a la roca. Yo le bauticé a Ciudad Bolivar “La roca” porque de hecho Ciudad Bolivar es como una roca. Esto de llamarnos informales es pura hipocresía. Todo esto está construido sobre una roca, una roca que tiene mucha diversidad minera, riqueza minera, entonces hay desde el cemento hasta la arena, la gravilla y las canteras. Estamos rodeados por compañías ladrilleras, por las cementeras que viven de nosotros, nos explotan… sin embaargo ellos no son informales, nosotros sí, eso dicen ellos. De un momento a otro todas estas montañas se derrumbarán y pues habrá un conflicto, pues no les importa, como ellos se van, cogieron y cogerán su dinero y no les importa el hueco que dejen ahí. Aquí además estamos divididos por tres montañas elevadas sobre la Ciudad, se han considerado como de alto riesgo, entonces las pendientes, por el rollo de las quebradas y las cuestiones de las lluvias, hacen que éstas estén en peligro porque se pueden derrumbar en cualquier momento, se pueden deslizar las casas, de esa misma manera el gobierno se ha tomado esas leyes para decir que no se puede construir o que tiene que desalojar a cierto tipo de personas pero pues tampoco da soluciones para eso, o sea como “váyanse pero pues si algo les doy un subsidio y ya” pero pues vaya uno a ver si es verdad pues como uno no puede estar encima todo el tiempo ahí sin saber qué pasa con esas familias, puede que les dé subsidio puede que no les de nada, así pasa acá, uno puede que la casa esté en derrumbe, pero el bien más preciado aquí de las personas de la localidad es su casa porque es el único espacio que uno tiene fijo para poder vivir, es lo que lo devuelve a uno la dignidad, entonces si uno lo desplazan y no le dan una solución, pues uno vuelve así mismo sabiendo que uno está en peligro o sea uno corre su vida en peligro, que su familia puede correr peligro, pero es el bien más preciado que aquí consideramos, es la casa, si uno tiene una casa es un orgullo así sean palos y tejas o sólo ladrillos.

Lucila Moreno

Llegué al Barrio de Villa Gloria porque no quería seguir pagando arriendo, y con lo que pagaba de arriendo le fui invirtiendo a mi casita para tener una mejor vida para mis hijos. Me vine a comienzos del 81 y estoy aquí desde esa época. Me gusta mucho porque hay mucha vegetación, porque se siente como más limpio el ambiente, estamos en tierras ambiguas, entre el campo y la ciudad. Cuando yo llegué esto eran lomas, potreros, vías destapadas, quebradas, no habían servicios públicos, ni de transportes. Nos tocaba cargar el agua de los nacederos, y traer contrabando de los barrios donde había luz y coger los carros en un transporte improvisado que se cogía de ahí del barrio Santa Lucía hasta llegar acá. El lote donde yo llegué no era un lote, era un barranco. A este pedazo de tierra tocó bajarle tres niveles, explanar, hasta llegar al nivel de la vía peatonal. Porque eran vías peatonales, no vías principales. Con la misma tierra que se sacó del terreno, se hicieron los muros para asegurar el terreno, porque esto es una loma. Yo he ido construyendo de a poquito, con créditos y microcréditos que da el banco, he sacado para ir construyendo la casa. Como quedé viuda, con una indemnización que me dieron de mi marido monté el negocio y me puse a trabajar para sacar adelante a mis hijos y de ahí iba construyendo. Llevo más de 35 años conviviendo aquí en Ciudad Bolivar, esto fue prácticamente invadido por gente informal. Si alguien necesitaba ubicarse le pedían a uno la plata “Venga, ahí está su terreno. Mire a ver si se lo deja quitar, allá usted”. Desde ahí empezaron los conflictos, la lucha por las tierras, “no este es mi espacio y este es mi espacio y si usted me lo va a quitar entonces nos vamos a matar”.  Así es con las invasiones, no hay de otra.

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Riesgo y desplazamiento

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Ocupación, lucha por la tierra

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Segregación, paisaje, periferia

NEGOCIACIÓN

Proceso en el que se discute el trazado de los futuros espacios, el estado actual en el que se encuentra la casa, el listado de las herramientas de la comunidad, los materiales que que se deben reunir y las personas involucradas durante el proceso de construcción y elaboración de alimentos (tequio).

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POEMA

ESTIRAR EL TRAZO

Tatiana Lipkes | Sandra Calvo

 

Estirar el trazo del paisaje hasta crear líneas rectas,

geometría emocional

incertidumbre suspendida

 

habito mientras construyo mientras planeo

mientras resisto mientras me desalojan

 

Ruinas

fracturas

pedazos

montículos

 

Hilo tensado —con tintura roja—

de un clavo a otro en cada extremidad:

nivelar

 

habito mientras construyo mientras planeo

mientras resisto mientras me desalojan

 

Construcción abierta, en flujo,

la casa como fábrica.

Una casa que se habita, se trabaja,

se construye, se planea.

 

Plasticidad del reciclaje: 

lo viejo que se vuelve nuevo

para envejecer de nuevo.

 

Cascajo apilado entre la maleza,

retazos de lona,

piedras.

Castillos de varilla oxidados.

 

Obra negra perpetua.

No existe diferencia entre

la vida y la casa.

Aquí no hay utopía.

 

Lo mínimo:

ladrillos,

láminas,

arena, grava, cemento: concreto,

escala de grises.

 

Periferia, margen, barrera.

Difuso. 

 

Puertas ventanas muros escaleras

filamentos que marcan

espacios imaginarios, una escultura sin peso.

 

Estado de apuntalamiento

la geometría es flexible.

El negro: consenso

El rojo: discordia.

 

habito mientras construyo mientras planeo

mientras resisto mientras me desalojan

 

máquinas

escombros

memoria

 

Levantar una leyenda:

los hilos redefinen la estructura.

 

El espacio es el marco donde nos construimos

permanece abierto, oscila entre un estado inicial

y otro inconcluso.

 

Y el ciclo que nunca se cierra:

estado de equilibrio inestable.

 

Vuelvo a habitar reconstruyo planeo

resisto me vuelven a desalojar

COLABORADORES

Un proyecto de

Sandra Calvo

Curaduría

Pedro Ortiz Antoranz

Dirección

Sandra Calvo

Cámara

Juan Felipe Ríos

Asistencia de cámara

Danilo Hernández

Tomás Martínez

Edición videográfica

Pedro Ortiz Antoranz

Sandra Calvo

Asistencia de edición

Axel Muñoz

Jaime Cohen

Sonido directo

Christian González

Diana Jaime

Diseño sonoro

Axel Muñoz

Registro fotográfico

Alex Dorfsman

Anghello Gil Moreno

Carolina Borrero

Danilo Hernández

Jorge del Olmo

Sandra Calvo

Coordinación de montaje

Javier Hinojosa

Asesoría de montaje 

Anghello Gil Moreno

Celestino Guerrero

José David Martínez

Maicol Moreno Ramírez

Colaboradores

Anghello Gil Moreno

Angie Puentes Velandia

Celestino Guerrero

César Gil Moreno

Edisson Velandia Abril

Eugenia Puentes Velandia

 Liliana Gil Moreno

Lucila Moreno

Luis Aponte

Maicol Moreno Ramírez

María Eusebia Velandia

Odilia Puentes Velandia

Pedro José Gil Carlos

Reyes Gaspar Puentes

Viviana Moreno

Zenaida Moreno

Apoyo a la investigación

Instituto Distrital de las Artes Idartes

Red de Residencias Artísticas LOCAL

Universidad Nacional de Colombia

Espacios de exposición

Museo Universitario del Chopo – UNAM

Dirección 

José Luis Paredes Pacho

Apoyo de montaje

Dalila Grajales

Lydia Fernández

Equipo museográfico y de Servicio Social

Galería Santa Fe

Gerencia de Artes Plásticas

Cristina Lleras

Asesoría gerencia

Julián Serna

Apoyo de montaje

Diana García

Eliud Díaz Mogollón

Museo de Arte Contemporáneo de Oaxaca MACO

Dirección 

Ramón Jiménez Cuen

Curador de exposición

Iván Edeza

Apoyo de montaje

Abel Sánchez Reyes